Huesca
Pyrené
La leyenda de Pyrené En un lugar del norte en un momento muy muy lejano vivía Túbal, considerado por muchos como el Dios del Olimpo y quien habitó por primera vez la península ibérica. De la unión de Túbal y una sirena nació Pyrené, una joven de belleza turbadora, profundos ojos verdes y mirada penetrante y peligrosa, pues todo aquel que la miraba pronto quedaba preso de un hechizo de amor. A la joven le gustaba pasear entre los bosques de las llanuras alejándose de otras preocupaciones y así pasaba sus días y sus lunas, contemplando toda la belleza que le mostraba el mundo. Pasó el tiempo y el cada vez más anciano Dios del Olimpo enfermó. Convertido por amor en mortal, su cuerpo le alejaba de la vida. Pyrené pasó semanas recorriendo los bosques, recolectando raíces y cociendo hierbas que aplicar a su enfermo padre. Desesperada, se dirigió a un cruce de caminos donde enterró tres cucarachas muertas. A las pocas horas un hombre de mediana edad interrumpió su deambular t...